Un plan de negocio no termina cuando se redacta: revisar sus objetivos, estrategias y supuestos permite contrastarlo con la actividad real y actualizarlo cuando el negocio cambia.
Un plan de negocios convierte los objetivos de una empresa en decisiones y acciones organizadas. Para que sea útil, debe responder a quién va dirigido, conectar áreas como mercado, operaciones y finanzas, y actualizarse cuando cambien el negocio o sus prioridades.
El economista jefe del BCE explicó que las decisiones sobre tipos se apoyan en las perspectivas de inflación y sus riesgos, la inflación subyacente y la transmisión monetaria. También subrayó que el análisis integra datos y escenarios, sin seguir una senda predeterminada.