Los activos brasileños registraron fuertes alzas después de que Flávio Bolsonaro quedara por delante de Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta presidencial. El resultado, más favorable a Bolsonaro de lo que anticipaban los sondeos citados por los medios, alteró las expectativas de los inversores de cara al balotaje del 25 de octubre. Sin embargo, la elección todavía no está decidida y los movimientos de mercado no equivalen a una confirmación de futuras políticas económicas.
La reacción alcanzó a la bolsa, el real y la deuda
El Ibovespa avanzó un 7,7% en la jornada posterior a la votación, según Bloomberg Línea, que informó además de un cierre récord. La Nación señaló que el índice llegó a subir más de un 9% en las primeras operaciones y abrió con un avance cercano al 8%. Las diferencias reflejan momentos distintos de la sesión. Entre los activos negociados en Nueva York, Bloomberg Línea reportó un alza del 12,54% para el ETF iShares MSCI Brazil (EWZ); Portafolio informó avances de Petrobras e Itaú, de un 6,68% y un 15,48%, respectivamente.
El real también se fortaleció frente al dólar: varios medios registraron una apreciación superior al 4% y una cotización cercana a los 5 reales por dólar. En renta fija, Portafolio reportó que el rendimiento de los bonos brasileños a diez años cayó 1,3 puntos porcentuales hasta el 12,99%. Al tratarse de movimientos observados durante una jornada concreta, estas cifras describen la reacción inicial y no establecen por sí solas una tendencia duradera.
La expectativa fiscal está detrás de parte del optimismo
Los análisis recogidos por los medios vinculan la respuesta de los mercados con la posibilidad de que un eventual gobierno de Bolsonaro impulse una política fiscal más estricta y medidas favorables a los mercados, como privatizaciones o reformas. También señalan que el avance de fuerzas de derecha en el Congreso podría influir en la capacidad de un gobierno para negociar su agenda. Son expectativas de los inversores y de los analistas citados, no decisiones aprobadas ni resultados garantizados.
Salvatore Milanese, socio fundador de Pantalica Partners, dijo a BNamericas que algunos inversores asocian a los partidos de derecha con un mayor compromiso con la disciplina fiscal. Según su análisis, si esa expectativa se tradujera en menores tasas a medio y largo plazo, podría favorecer proyectos de inversión de largo recorrido y la actividad bursátil. Por su parte, Elisa Machado, socia y economista jefe de KAT Investimentos, sostuvo, según Bloomberg Línea, que el factor central para los mercados es la probabilidad de un cambio en la trayectoria fiscal, más que la identidad del candidato por sí sola.
El resultado electoral no despeja los límites de ejecución
La continuidad de las alzas dependerá, entre otros factores, del resultado del balotaje y de que las promesas fiscales se conviertan en un programa concreto y viable. Diego Barnuevo, analista de Ebury citado por Bloomberg Línea, advirtió que los anuncios fiscales todavía eran vagos y que una decepción en esa materia podría revertir parte del respaldo al real. La analista Elisa Machado también señaló que una contienda más ajustada en la segunda vuelta podría devolver parte de la mejora observada en los activos.
BNamericas recoge además cautelas sobre la posibilidad de trasladar a Brasil políticas de recorte del gasto aplicadas en otros países: las condiciones fiscales y económicas no son idénticas y el margen para reducir el presupuesto está condicionado por partidas obligatorias. Bloomberg Línea menciona, por su parte, el nivel y la trayectoria de la deuda pública como elementos que seguirán pesando en la evaluación de los inversores. En suma, el repunte refleja una revisión rápida de expectativas políticas y económicas; la orientación efectiva de la política fiscal y sus efectos dependerán del desenlace electoral, de la composición política y de las medidas que finalmente puedan ponerse en práctica.