AirBaltic prevé que entre 500 y 700 puestos de trabajo puedan verse afectados en sus bases de Riga, Vilna y Tallin, como parte de un nuevo plan de negocio que combina recortes de costes con una reducción de la flota. La estimación equivale a hasta alrededor del 23% de una plantilla de unas 3.000 personas, según la información publicada por la compañía y recogida por medios de comunicación.
La aerolínea ha notificado a la Agencia Estatal de Empleo de Letonia su intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo. Sin embargo, airBaltic subraya que la cifra todavía puede cambiar durante las consultas y que, por ahora, no se han decidido salidas individuales ni qué áreas o categorías profesionales se verían afectadas.
Un ajuste ligado a un plan de menor escala
El recorte laboral forma parte de una reorganización más amplia. El plan contempla reducir la flota de 54 a unos 36 aviones Airbus A220-300 y revisar la estructura de costes y la red de la compañía. La empresa opera en los tres países bálticos, aunque la notificación del procedimiento laboral mencionada en las informaciones corresponde a Letonia.
La reestructuración financiera se desarrolla bajo el Capítulo 11 de la legislación concursal estadounidense, un proceso supervisado por un tribunal que permite a la compañía reorganizar sus obligaciones mientras sigue operando. Según la cobertura disponible, airBaltic obtuvo autorización para acceder a un primer tramo de financiación de 140 millones de euros. Ese proceso financiero y el ajuste de plantilla son ámbitos relacionados, pero distintos: el anuncio de empleos afectados no equivale a una decisión definitiva sobre las salidas.
Consultas y desacuerdo sindical
La compañía ha indicado que prevé informar con más detalle a sus empleados durante octubre y que prepara una nueva estructura organizativa. También mantiene conversaciones con representantes laborales sobre posibles fórmulas para reducir la carga de trabajo de pilotos y tripulantes de cabina.
Dace Kavasa, presidenta del sindicato de aviación de Letonia, criticó la gestión del plan y calificó de «persecución sindical» el rechazo de una alternativa propuesta por los trabajadores: reducir la jornada al 85%. Kavasa también afirmó que conoció la horquilla de puestos afectados poco antes de una reunión con empleados. Son declaraciones atribuidas a la dirigente sindical; la cifra final y el alcance concreto del ajuste siguen pendientes del proceso de consulta.
Vuelos programados: sin cambios anunciados
AirBaltic afirma que el ajuste no modifica el horario de vuelos vigente y que los servicios programados continúan operándose con normalidad. Esa es la situación comunicada por la aerolínea; no constituye una garantía sobre cambios futuros en la red o en la capacidad, aspectos que el plan de negocio prevé revisar.
Para empresas y viajeros, conviene distinguir entre la continuidad operativa que la compañía declara en el presente y las medidas laborales todavía en consulta. Por ahora, la información disponible no identifica puestos concretos ni anuncia cancelaciones derivadas de este proceso.