El ministro de Economía argentino, Luis Caputo, afirmó que la relación entre Argentina y Brasil se mantendría con independencia del resultado electoral en el país vecino, aunque consideró que una eventual victoria de Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta podría sumar afinidad política entre ambos gobiernos y facilitar la cooperación.
En una entrevista con el programa de streaming La Misa, Caputo señaló que existe una relación bilateral “histórica institucional y comercial” que no depende de quién gobierne. Añadió que la cercanía política podría mejorar el diálogo y las condiciones para trabajar en conjunto.
Una diferencia política, no un cambio asegurado en la relación
Las declaraciones del ministro presentan la afinidad política como un posible facilitador, no como una garantía de acuerdos concretos. Caputo no detalló iniciativas bilaterales que cambiarían en caso de una victoria de Bolsonaro ni precisó qué áreas podrían beneficiarse de una cooperación más estrecha.
El funcionario también rechazó que un eventual cambio político en Brasil implique una pérdida de protagonismo regional para Argentina. En ese punto, atribuyó al presidente Javier Milei influencia en las transformaciones políticas que, según su valoración, atraviesa América Latina. Se trata de la interpretación de Caputo, no de una conclusión independiente sobre el equilibrio regional.
La entrevista incluyó además comentarios del ministro sobre la actividad económica argentina. Caputo reconoció que crece a un ritmo menor que antes y sostuvo que la medición de tendencia-ciclo refleja mejor la evolución de fondo que los datos mensuales desestacionalizados. Esa lectura y sus expectativas de recuperación corresponden a su análisis; no alteran el carácter condicional de sus declaraciones sobre el vínculo con Brasil.