Las autoridades alemanas detuvieron a August Hanning, quien dirigió el Servicio Federal de Inteligencia (BND) entre 1998 y 2005, y a su antiguo colaborador Manfred D. La Fiscalía Federal investiga a ambos por presuntos delitos relacionados con espionaje, secretos de Estado y tentativa de alta traición. Las detenciones son parte de una investigación en curso y no equivalen a una declaración de culpabilidad.
La Fiscalía rastrea documentos del BND durante más de una década
Según la Fiscalía, Manfred D. habría usado su acceso a información interna del BND para entregar documentos a Hanning a cambio de dinero. El supuesto intercambio habría comenzado en 2010 y continuado, al menos, hasta 2022. Los investigadores cifran en cerca de 2.000 los documentos entregados; muchos eran información clasificada y estaban destinados al uso interno del servicio.
La hipótesis de los fiscales es que Hanning, ya fuera del organismo, aprovechó parte de ese material en sus actividades de consultoría y en contactos con personas vinculadas a servicios de inteligencia extranjeros. Las autoridades no han identificado públicamente los países implicados.
No se ha confirmado el destino de toda la información
La Fiscalía describe dos líneas de investigación. En una, Hanning habría utilizado valoraciones elaboradas por el BND para preparar un análisis destinado a un integrante de un aparato de inteligencia extranjero. Por ahora, los investigadores no han podido establecer si el documento llegó a esa persona.
En la otra, Hanning habría mantenido durante años un intercambio con un miembro de otro servicio estatal de inteligencia y le habría proporcionado información política basada, en parte, en los documentos que presuntamente recibía de Manfred D. La existencia y el alcance de esas comunicaciones forman parte de las sospechas que deben esclarecerse. Informaciones de medios alemanes señalan que los contactos investigados no serían con los servicios rusos; las autoridades no han publicado la identidad de las agencias involucradas.
Una investigación que surgió de otro caso
Las sospechas sobre la posible filtración aparecieron durante pesquisas vinculadas al proceso contra la empresaria Christina Block, acusada de participar en el secuestro de dos de sus hijos en Dinamarca. Hanning dirige una empresa privada de seguridad, System 360, que ya había quedado bajo escrutinio en esa investigación. En 2025 se registraron espacios privados y profesionales relacionados con él, y los investigadores examinaron documentos y dispositivos electrónicos incautados.
El análisis del material habría llevado a los investigadores a documentos secretos del BND que Hanning no debía conservar. La Fiscalía Federal asumió la investigación sobre la posible filtración y trabaja con el propio servicio de inteligencia y la Oficina Federal de Policía Criminal.
Próximos pasos judiciales
Tras las detenciones, Hanning y Manfred D. debían comparecer ante un juez instructor del Tribunal Federal de Justicia, que resolvería sobre la prisión preventiva. Esa decisión es independiente de la cuestión de fondo: determinar si los delitos investigados se cometieron y cuál fue el destino y uso de los documentos.
Hanning, de 80 años, estuvo al frente del BND durante siete años y posteriormente ocupó el cargo de secretario de Estado en el Ministerio del Interior. No se habían divulgado públicamente respuestas de sus abogados a las nuevas acusaciones, ni una declaración de Manfred D. La investigación continúa y las imputaciones mantienen, por tanto, carácter presunto.