El Gobierno del Reino Unido nombró a Barclays, HSBC, Lloyds, Morgan Stanley, NatWest y RBC Capital Markets como gestores principales conjuntos del Instrumento de Gilt Digital (DIGIT), un piloto para emitir un bono soberano nativo digital. La designación prepara el proyecto para una emisión prevista para el primer trimestre de 2027; no significa que el bono ya haya sido emitido.
El nombramiento, anunciado por la secretaria económica del Tesoro, Lucy Rigby, sigue a un proceso competitivo de selección. Según la información publicada sobre el piloto, los bancos apoyarán la preparación de la emisión y la relación con los inversores. El anuncio no detalla cómo se repartirán las tareas entre las seis entidades.
Un ensayo de emisión y liquidación en registro distribuido
DIGIT probará el uso de tecnología de registro distribuido (DLT) a lo largo del ciclo de vida del bono, incluida su emisión y liquidación. El instrumento se plantea como nativo digital: se generaría en la infraestructura digital del piloto, en lugar de limitarse a representar mediante un token un bono emitido previamente en un sistema convencional.
La plataforma operará dentro del Digital Securities Sandbox, el entorno británico de pruebas para infraestructuras de valores digitales. HSBC fue seleccionado en febrero como proveedor de la plataforma DLT y también figura entre los gestores principales conjuntos. La información disponible no especifica los términos financieros de la emisión, como su importe o rendimiento.
Un piloto separado de las operaciones habituales de gilts
El proyecto se desarrollará por una vía separada de las operaciones ordinarias de gilts —los bonos emitidos por el Gobierno británico—, que continuarán funcionando con su infraestructura habitual. La intención es explorar cómo podría aplicarse la DLT a la deuda soberana, no anunciar un reemplazo del mercado existente.
El piloto también busca examinar el desarrollo de un mercado secundario, aunque no se han publicado detalles suficientes sobre sus mecanismos ni sobre las condiciones de negociación. Por tanto, ese objetivo no permite concluir que ya exista un mercado líquido para DIGIT.
La emisión sigue siendo una etapa futura del proyecto. Hasta entonces, el anuncio confirma quiénes liderarán el trabajo con el bono, pero no demuestra todavía cómo funcionará la infraestructura en una operación real ni qué resultados tendrá la prueba.