Los activos brasileños tuvieron una fuerte reacción alcista después de que Flávio Bolsonaro superara a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta presidencial. El índice Ibovespa avanzó un 7,7% en la jornada posterior a la votación, el real se apreció más de un 4% frente al dólar y los rendimientos de los bonos públicos a diez años descendieron. La magnitud de los movimientos refleja un cambio en las expectativas de los inversionistas, aunque la contienda presidencial continúa abierta.
Una reacción amplia en los mercados
Las ganancias no se limitaron a la bolsa. También avanzaron títulos de deuda pública y acciones brasileñas negociadas en el exterior, mientras que la moneda local superó al dólar durante la jornada. En conjunto, estos movimientos apuntan a una revisión de las perspectivas de riesgo y de la política económica que podría prevalecer tras el balotaje.
El avance fue desigual entre empresas y sectores. Las acciones financieras y algunas compañías vinculadas al consumo y a la actividad interna registraron subidas destacadas. En cambio, ciertos exportadores quedaron rezagados en Brasil durante la sesión, en un contexto en que la apreciación del real puede influir en sus resultados y en la valoración que hacen los mercados. La reacción de una jornada, por sí sola, no permite establecer cómo evolucionarán esos activos.
Qué expectativas está incorporando el mercado
El resultado electoral sorprendió frente a sondeos que daban ventaja a Lula y fortaleció las apuestas a una posible victoria de Bolsonaro en la segunda vuelta. Parte del optimismo de los inversionistas se vincula con la expectativa de una política fiscal más restrictiva, menor crecimiento de la deuda y avances en reformas. Si esas expectativas se tradujeran en medidas creíbles, podrían reducir la percepción de riesgo y favorecer los precios de los bonos y las acciones, además de sostener al real.
Pero ese escenario sigue siendo una hipótesis. Según el análisis de Bloomberg Línea, Bolsonaro se ha comprometido a controlar el gasto, reducir la burocracia y recortar impuestos, aunque su plan fiscal todavía no está detallado. Anthony Kettle, gestor sénior de carteras de mercados emergentes en RBC BlueBay, señaló que los mercados probablemente le darán el beneficio de la duda por ahora, pero que la continuidad del repunte dependerá de que cumpla sus compromisos fiscales.
El contexto económico también impone límites. Las fuentes describen un déficit presupuestario elevado, una deuda pública creciente y tasas de interés en niveles de dos dígitos. Esa combinación mantiene el costo del financiamiento y puede restringir la actividad de empresas y hogares. Una eventual mejora de las expectativas no elimina esos desafíos ni garantiza una reducción de las tasas.
Congreso y balotaje, factores decisivos
La composición del Congreso también influye en las perspectivas. El avance de candidatos aliados de Bolsonaro podría facilitar la aprobación de reformas si gana la presidencia; a la vez, un Congreso más conservador podría limitar iniciativas con mayor costo fiscal si Lula resulta reelegido. Para los mercados, por tanto, no solo importa quién gane, sino también qué capacidad tendrá el próximo gobierno para convertir sus propuestas en políticas aprobadas.
La segunda vuelta prevista para el 25 de octubre será el próximo punto de atención. Hasta entonces, las encuestas, las señales de campaña y la posible redistribución de los votos de los candidatos eliminados pueden alterar las expectativas. Incluso después de la elección, la evolución de los activos dependerá de decisiones fiscales concretas, del respaldo legislativo y de factores externos, entre ellos las tasas internacionales, los flujos de capital y los precios de las materias primas.
El rally refleja una apuesta anticipada sobre el rumbo de Brasil, no una confirmación de que habrá consolidación fiscal o reformas. Como advirtió Natalia Gurushina, de VanEck, los inversionistas pasarán de observar las promesas de campaña a exigir objetivos fiscales creíbles y avances verificables. Para las empresas, esa diferencia entre expectativas y medidas efectivas será clave para entender si las valorizaciones recientes pueden sostenerse.