El 83% de las empresas españolas encuestadas prevé aumentar su presupuesto de innovación en 2027, según el VIII Barómetro Internacional de la Innovación elaborado por Ayming y presentado el 7 de octubre de 2026. La proporción supera la media global, del 78%, y es la más alta entre los países europeos incluidos en la comparación. Estados Unidos registra un 88% y Bélgica, un 80%.
El estudio recoge la opinión de cerca de 900 directivos de I+D+i y consejeros delegados de 17 países de Europa, Norteamérica y Asia. Entre los países europeos citados, Alemania alcanza el 72%, Italia el 69% y Francia el 68% de empresas que anticipan un incremento.
Una elevada previsión de gasto convive con diferencias de inversión
La intención de aumentar el presupuesto no significa que todas las empresas partan del mismo nivel de inversión. El barómetro indica que el 22% de las compañías españolas destina al menos el 10% de sus ingresos a innovación, frente al 20% de media global. Otro 35% asigna entre el 4% y el 6% de sus ingresos.
En el extremo inferior, un 11% invierte el 3% o menos de su cifra de negocio, cuatro puntos porcentuales por encima de la media mundial, del 7%. El informe describe así un panorama desigual: junto a empresas con un esfuerzo inversor elevado, existe un grupo cuya inversión en innovación sigue siendo reducida.
La IA, entre la productividad y el debate sobre el empleo
La inteligencia artificial figura entre los motivos que impulsan la inversión: el 37% de las empresas españolas considera que quedarse atrás en tecnologías clave como la IA es el principal riesgo de no seguir innovando en el actual contexto geopolítico. El barómetro presenta esta preocupación como parte de las respuestas empresariales, no como una medición del efecto futuro de la tecnología.
Durante la presentación, Francisco Marín, presidente del consejo asesor de Ayming y exdirector general del CDTI, sostuvo que la IA está afectando negativamente a algunos perfiles júnior, pero afirmó que no prevé una destrucción de empleo a medio plazo. También defendió que estas herramientas pueden contribuir a mejorar la productividad y citó la incorporación de IA de bajo coste en el tejido productivo chino como un ejemplo de aprovechamiento tecnológico. Son valoraciones de Marín, no conclusiones demostradas por los datos de previsión de inversión del barómetro.
En conjunto, los resultados muestran una intención de gasto elevada en España, pero también diferencias importantes en el esfuerzo que realizan las empresas. El aumento previsto para 2027 es una expectativa de las compañías consultadas: el informe no establece cuánto crecerá finalmente la inversión ni qué efectos tendrá sobre la productividad o el empleo.