Starbucks se enfrenta a una demanda colectiva presentada ante un tribunal federal de Seattle por la forma en que promociona ocho bebidas proteicas en Estados Unidos. Los demandantes sostienen que la expresión «sin azúcar» puede inducir a error porque las bebidas contienen azúcar natural procedente de la leche enriquecida con proteínas, aunque no se les añada azúcar y se utilicen siropes sin azúcar para darles sabor.
Qué alegan los consumidores
Según la demanda, las porciones grandes de las bebidas contienen entre 13 y 21 gramos de azúcar. Los demandantes afirman que algunos consumidores interpretarían «sin azúcar» como una indicación de que el producto prácticamente no contiene azúcar. La denuncia sostiene además que el etiquetado incumpliría normas federales y que no se habrían incluido determinadas advertencias sobre calorías y control del peso.
La acción fue presentada en nombre de tres consumidores de California, Nueva York y Washington. Solicita indemnizaciones por una cantidad no especificada y pide que Starbucks deje de usar la expresión «sin azúcar» para productos que contienen azúcar. También invoca leyes estatales de protección al consumidor, por lo que el alcance de las reclamaciones depende, entre otros aspectos, de las normas aplicables en esos estados y de lo que determine el tribunal.
Las ocho bebidas señaladas son versiones calientes y heladas de lattes proteicos de vainilla y caramelo, además de bebidas de matcha con esos sabores. La información publicada por Starbucks distingue entre la ausencia de azúcares añadidos y el contenido total de azúcar, que puede incluir los azúcares presentes de forma natural en los ingredientes lácteos.
La respuesta de Starbucks y el estado del caso
Starbucks calificó las acusaciones de infundadas. Un portavoz afirmó que la compañía comunica información sobre ingredientes, opciones de personalización y contenido nutricional en sus menús, materiales de marketing, sitio web y aplicación, y que tiene intención de defenderse. La empresa sostiene que el azúcar de estas bebidas procede de la leche enriquecida con proteínas y que no añade azúcar a las recetas.
La demanda plantea si la denominación y la presentación de los productos pueden resultar engañosas pese a que la compañía también divulgue el contenido nutricional. Esa cuestión es una alegación de los consumidores, no una conclusión judicial. La información disponible no indica que el tribunal haya resuelto el caso ni que haya determinado que Starbucks infringió las normas citadas.
El litigio se suma a otras controversias sobre declaraciones de contenido de azúcar en productos alimentarios, pero cada caso depende de su etiquetado, composición y contexto de comercialización. Por ahora, la disputa se limita a las reclamaciones presentadas en Estados Unidos y a las bebidas identificadas en la demanda.