El comercio electrónico B2C en 38 países europeos podría alcanzar los 961.000 millones de euros en 2026, un 5 % más que en 2025, según el European E-commerce Report 2026, elaborado por Ecommerce Europe y EuroCommerce. La cifra es una previsión, no un resultado ya observado. Descontado el efecto de la inflación, el informe calcula un crecimiento real del 3 %.
La estimación prolonga la expansión del canal, aunque a un ritmo más moderado que el registrado recientemente: las ventas nominales crecieron un 7 % en 2025, hasta los 911.000 millones de euros, frente a los 842.000 millones de 2024. La diferencia entre el avance nominal y el real importa para interpretar la evolución del mercado: una parte del aumento de la facturación prevista refleja el efecto de los precios y no un incremento equivalente de las compras en términos reales.
La evolución prevista varía entre regiones
El crecimiento no se distribuiría por igual. Europa occidental, que concentró el 57 % de la facturación B2C europea en 2025, mantendría su posición como principal mercado, con una previsión de aumento del 4 % en 2026. Para Europa septentrional, el informe estima un avance del 6 %, mientras que en Europa oriental prevé una desaceleración: tras crecer un 14 % nominal en 2025, sus ventas aumentarían un 5 % en 2026.
El dato oriental también ilustra por qué conviene distinguir facturación y actividad real: el informe anticipa para esa región una inflación del 5,7 % en 2026 y un posible descenso real del 1 %, pese al crecimiento nominal previsto. Las tasas de las distintas regiones describen mercados con condiciones diferentes y no deben leerse como una tendencia uniforme para todo el continente.
La Unión Europea y España: más compradores, con distinto alcance
Para la Unión Europea de los 27, la previsión es de 757.300 millones de euros en ventas B2C durante 2026, un 6 % más que el año anterior. Esta estimación corresponde al bloque comunitario y no al conjunto de los 38 países europeos incluidos en el análisis.
En cuanto a la adopción del canal, el informe prevé que la proporción de europeos de entre 16 y 74 años que compra por internet pase del 75 % en 2025 al 77 % en 2026. Para España, las coberturas del informe sitúan la previsión en un aumento del 71 % al 73 % de compradores en esa franja de edad. Son datos sobre personas que compran online, no sobre cuánto gastan ni con qué frecuencia lo hacen.
La facturación no equivale al volumen de paquetería
Aunque la evolución del comercio electrónico es relevante para empresas de distribución y logística, los 961.000 millones de euros previstos no representan el valor de los envíos. La medición incluye compras de bienes y servicios por internet; por tanto, no puede equipararse directamente con el volumen de paquetes ni traducirse, sin información adicional, en una previsión de actividad para operadores logísticos.
El informe y las coberturas consultadas apuntan a la eficiencia de las entregas como un ámbito de transformación para el sector. Sin embargo, la previsión de ventas por sí sola no determina cuántos envíos se realizarán ni cómo se repartirán entre modalidades de entrega. Para valorar sus implicaciones operativas, es necesario mantener esa distinción entre expansión del mercado B2C y actividad logística efectiva.