Una adquisición que incorpora producción local
Europastry cerró la compra de la chilena Alicomer, propietaria de la marca Pan de Origen, e inicia así su producción local en Chile. El grupo español, especializado en productos de panadería y bollería, ya tenía actividad comercial en el país; la adquisición le suma una base de fabricación y una posición en el segmento del pan rústico.
El importe de la transacción no se ha hecho público. La compañía tampoco ha detallado qué participación adquirió. La cobertura de El Economista informa de una participación mayoritaria, sin precisar su porcentaje, pero ese dato no aparece en todas las informaciones disponibles.
Pan rústico, masa madre y conocimiento del mercado
Alicomer opera con la marca Pan de Origen y elabora ciabattas, panes rústicos y panes funcionales, incluidos productos de masa madre y fermentación lenta. Según Europa Press, Europastry presenta ambos negocios como complementarios: el grupo aporta su conocimiento tecnológico y Alicomer, su experiencia de mercado y conocimiento del consumidor chileno.
La operación también conecta la oferta de la empresa adquirida con la red comercial que Europastry ya tenía en Chile, dirigida a clientes de hostelería, panaderías y otros comercios minoristas, según El Economista. Para el grupo, la compra abre una vía de expansión regional; no permite, por sí sola, anticipar cuánto crecerán las ventas ni qué resultados generará la integración.
Sin cifra de producción confirmada
Las informaciones publicadas discrepan sobre el volumen de Alicomer: Expansión habla de unos 30.000 kilos de pan al año, mientras que El Economista cifra la producción conjunta de dos plantas en cerca de 30.000 kilos al día. Como las versiones no coinciden y la empresa no ofrece en el comunicado citado una cifra que las resuelva, no es posible establecer aquí un volumen confirmado.
Jordi Gallés, presidente ejecutivo de Europastry, señaló que la incorporación de Alicomer y Pan de Origen «abre nuevas oportunidades para seguir creciendo en Latinoamérica» y reforzó, en sus palabras, el compromiso del grupo con la innovación, la calidad y el crecimiento internacional. Se trata de la valoración de la empresa sobre la operación, no de una garantía de resultados futuros.
La compra se suma a la expansión internacional de Europastry, que también ha adquirido la estadounidense Highland Baking, de acuerdo con las informaciones publicadas. En el caso de Alicomer, la compañía no ha comunicado el importe ni un calendario de integración más detallado, por lo que el alcance económico de la operación no puede precisarse con los datos disponibles.